Introducción a la terapia Reiki

El Reiki se ocupa del dolor físico, psíquico y espiritual que todo experimentamos. La terapia Reiki es un método para aliviar este dolor. En este apartado introduciremos la idea de dolor y su implicación en la terapia Reiki.

El dolor y el Reiki

La cultura occidental es heredera de la cultura griega. Los antiguos griegos hicieron una división clara entre mente (inmaterial) y el cuerpo (material). Por ello, la visión occidental del dolor es ‘una cosa desagradable’ que ocurre en nuestro cuerpo y que perturba nuestra mente. El Reiki entiende el dolor como una llamada de atención que hace el cuerpo, una somatización o el resultado de la falta de armonía.

El Reiki no solo analiza lo físico, también nos invita a evaluar nuestro entorno y reflexionar sobre: la energía que desprenden aquellos que nos rodean, la armonía del espacio en que habitamos, nuestro estilo de vida o qué miedos o malos pensamientos nos perturban.  

No focaliza en dolor en una zona, sino que intenta buscar los comportamientos que nos hacen caer y recaer en ese dolor. Entendemos que el dolor no es un problema que debe ser callado, sino que es una llamada de auxilio que debe ser escuchada. También, otorga importancia y atiende ‘problemas’ universales como son la búsqueda espiritual, crecimiento personal, autoconocimiento, concienciación de la relación mente-cuerpo, aprender a escuchar nuestro cuerpo, fomentar el respeto, la compasión y la ayuda a otros. 

“Cuida el exterior tanto como el interior, porque todo es uno”.

Buda

¿Cómo funciona el Reiki?

La enfermedad en Oriente es entendida como  un mensaje manifiesto del cuerpo para informar a la mente de un desequilibrio. Partimos de que somos energía, esta energía puede ‘desequilibrarse’. 

El Reiki no centra la causa del dolor en un individuo, no cree que exista persona ‘desequilibradas’. Simplemente, existen desequilibrios de energía que se dan en todos los todos los seres vivos y ciclos naturales.

Si un  ser humano está en armonía, entonces su entorno está en armonía. Y el resultado de esto es la salud (tanto en cuerpo, mente y espíritu). Pero, ¿Cómo lograr un equilibrio si nuestro modelo de vida es frenético? La respuesta es imposible. Sin embargo, podemos aprender a generar pequeños espacios de paz, refugios espirituales que nos ayuden a recargar energía

Reiki es una término japonés que puede entenderse como ‘energía universal’ o ‘energía vital’. La palabra ‘rei’ significa energía vital y creativa del universo, mientras que ‘ki’ es la forma que adquiere esta energía en el organismo vivo. Por ello, el reiki es la técnica puente entre la energía del universo y el organismo enfermo con un ki inarmónico (‘El gran libro del reiki’, Massimo Mantovani, 2016).

“Cuando perdemos esa perspectiva —de que somos una especie de punto que se conecta infinitamente con el resto del mundo— cuando nos vemos como el centro sólido, fijo y más importante del universo, a eso le llamamos ignorancia y eso significa que somos vulnerables a las enfermedades”.

 Geshe Lobsang Negi, exmonje tibetano.