Neurociencias y Reiki

Conoce los beneficios del reiki para salud mental con los últimos estudios de neurociencia.

Introducción a la neurociencia

El término «neurociencias» apareció en la lengua inglesa a finales de los años 70 y se define como la parte de la ciencia dedicada al estudio del sistema nervioso y todos sus aspectos, desde el estudio de las señales eléctricas en relación con las grandes funciones cerebrales, y cuyo electroencefalograma (EEG) permite la traducción en forma de gráfico (las diversas ondas cerebrales), hasta aspectos genéticos, cognitivos, farmacológicos, etc. Es un campo multidisciplinar.

El reiki en tanto práctica de origen oriental, basada en prácticas milenarias, consiste en transmitir en ciertos puntos del cuerpo energía vital con las manos, con el fin de re-equilibrar el campo de energía del ser humano. A pesar de que la ciencia tradicional lo considera como pseudociencia, su práctica cada vez se extiende más entre las personas, por sus beneficios y nulos efectos secundarios. Las investigaciones científicas nos hablan de la necesidad de continuar profundizando en sus efectos.

Pareciera que neurociencias y reiki no podrían de la mano, sin embargo, las neurociencias están construyendo puentes entre estas prácticas y su validación en el campo científico.

Investigaciones que avalan la eficacia de Reiki

Hay una gran cantidad de estudios científicos sobre Reiki. Os acerco dos que se realizaron en 2017.

terapia reiki

En el primero, han participado cerca de 150 personas, de una edad promedio de 60 años. La investigación contaba con grupo experimental y grupo control. Ha sido llevada a cabo en la Universidad de Barcelona en 2017 (1). Su objetivo ha sido explorar qué influencia podía tener la práctica de Reiki en personas con tensión Arterial. Y también han tenido en cuenta otras variables, tales como: la calidad de vida o el autocuidado entre otras. Aplicaron Reiki a 78 de ellas durante 15 – 20  minutos durante 12 semanas. Descubrieron que:

  •  El Reiki es eficaz para la reducción de la FC, con efecto clínicamente positivo en los valores de PAS.
  • En la calidad de vida, tiene un efecto estadísticamente significativo sobre la salud mental; sin cambios en el componente físico.
  • El calor es la sensación más experimentada por los reikistas, en menor medida: hormigueo, frio, otras sensaciones, calambre y bloqueo.
  • El grupo al que se le aplicó Reiki, sintieron como sensación física presente durante la sesión y en los días posteriores, relajación, calor, somnolencia sintiéndose más energéticos.
  • La paz es la sensación psíquica/emocional más presente, manifestando afrontar la vida de una forma más serena y mejora del descanso.

Salud física y mental

Otro estudio llevado a cabo por Mac Manus en 2017 (2), realiza una revisión sobre 20 estudios científicos sobre el Reiki como método más eficaz que el placebo y afirma que “Reiki es una terapia complementaria segura y suave que activa el sistema nervioso parasimpático para sanar el cuerpo y la mente. Tiene potencial para un uso más amplio en el tratamiento de enfermedades crónicas y posiblemente en la recuperación posoperatoria. Se necesita investigación para optimizar la entrega de Reiki.”

neurociencia

La evolución  de los conocimientos neurobiológicos y de las técnicas de diagnóstico por imagen, ha permitido a los científicos del campo de la salud, a lo largo de las últimas décadas, objetivar los efectos de nuestros pensamientos y de nuestras emociones sobre nuestro cuerpo, y, al mismo tiempo, el impacto de nuestra salud física en el sistema nervioso. Nos permite tener otra visión de todos los desequilibrios, pequeños y grandes, que perturban el buen funcionamiento de nuestro organismo. Nos ayudan a explicar porqué estos pacientes a partir de recibir reiki mejoran su presión arterial.

Los descubrimientos llevados a cabo por los neurocientíficos, permiten la vuelta y  la integración de las concepciones orientales que perciben la salud de una forma global. Cuerpo y mente están totalmente integrados en nuestra vida. No somos “por un lado un cuerpo y por otro una mente”. Las neuronas espejo, por ejemplo, son las responsables de  que una persona empatice con el sufrimiento o la alegría de otro, pero también que pueda tensionarse o relajarse viendo imágenes que transmitan tranquilidad  o tensión.

Un ser humano digno de ser amado

La actitud amable del reikista que infunde tranquilidad y su energía compasivamente, es decodificada  por quien la recibe como una práctica “amable” hacia su persona.  La palabra “amable” viene del latín amabilis y significa “digno de ser amado”. Sus componentes léxicos son: amare (amar), más el sufijo -ble (indica posibilidad). 

La práctica consciente del Reiki transmite el mensaje de “eres digno de ser amado”. Es sin duda, unos de los mejores mensajes que podemos trasmitirnos a lo largo de nuestra vida, y en especial en situación de vulnerabilidad, como puede ser cuando nos sentimos enfermos o sufrimos. Estos mensajes activan sinapsis que seguramente explican las sensaciones de bienestar, calma, paz, que permiten descansar mejor, y sentir recobrando el sentimiento de que puedo afrontar más serenamente la vida.

Este mensaje es transmitido por una vía sensorial, la táctil, se trata de uno de las ventanas sensoriales más estimuladas en los primeros tiempos de vida. Recordemos que los bebés perciben el amor materno a partir de los abrazos, el alimento, el calor de su madre. Freud decía que el primer yo, es un “yo corpóreo”. La necesidad de amor es la necesidad primaria más importante una vez que satisfacen su alimentación. Reiki reactiva estos circuitos neuronales. La sensación de calor, la mano amable, transmiten sensaciones que conectan con la tranquilidad porque remiten a  la paz maternal primaria.  Se trata de un mensaje que va directo al cuerpo y al sistema nervioso sin estar mediatizado por el lenguaje.

“Se siente, se vive”.

Roxana Apollonio (psicóloga)

Si una persona puede  recibir este sentimiento de “dignidad de ser amado”, entonces su mente se calma y su cuerpo reacciona acorde el mensaje que está recibiendo su cerebro: Ya no necesita estar en modo “ataque o defensa”, que activa su flujo sanguíneo. Su cuerpo se comporta relajadamente porque hay paz, por lo que no sólo su tensión arterial disminuye sino que su estrés disminuye. Si los niveles de estrés disminuyen, todos los sistemas orgánicos mejoran.

Tomando lo mejor de los dos mundos

Por lo tanto, las prácticas de reiki y de otras técnicas de relajación y de meditación son una herramienta que contribuye  bienestar que puede cumplir con una función neurorreguladora del metabolismo. Consiguen relajar el sistema nervioso para reducir el impacto del exceso de estrés, y para regular los flujos emocionales, a fin de reprogramar los elementos neuro orgánicos capaces de perturbar nuestra vida tanto psíquica como corporal. No hay duda que las investigaciones científicas deben extenderse para que algún día esta práctica pueda incluirse como una herramienta complementaria de los tratamientos de muchas afecciones mentales  y orgánicas.

No estamos diciendo que Reiki tenga la capacidad por sí solo de curar una enfermedad, por lo que no debería indicarse como reemplazo de una medicación alopática (fármacos tradicionales). Pero cada vez hay más evidencia de su inclusión como recurso complementario desde una perspectiva integral del ser humano.

Roxana Apollonio es licenciada en Psicología y neuropsicóloga. Para leer más artículos como este visita su página web www.roxanaapollonio.com.

Referencias:

  • Fernández C,A: Eficacia del Reiki sobre la regularización de la tensión arterial en personas con hipertensión arterial.  (2017) http://diposit.ub.edu/dspace/handle/2445/118127
  • McManus,D: Reiki es mejor que el placebo y tiene un gran potencial como terapia de salud complementaria. (2017) https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5871310/

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