Reiki y coronavirus

Muchos han atacado al Reiki aludiendo a que no es capaz de curar el coronavirus. Efectivamente, el Reiki no cura el coronavirus, lo cual, no significa que no mejore nuestro estilo de vida. De la misma forma que otros hábitos de vida saludables, la práctica del Reiki nos hace estar en mejor estado físico y mental. Pero, esto no significa que nos convierta en inmunes o sea capaz de curar a un enfermo de COVID-19.

La realidad es que todavía no existe ninguna cura. Lo que sí sabemos es lo mucho que nos ha afectado este virus a nivel psíquico y espiritual. Muchos hemos perdido familiares, amigos, trabajos y nuestra libertad. El hecho de no poder estar en contacto con nuestros seres queridos, el miedo a enfermarnos y el clima de histeria colectiva nos envenena por dentro. Es justamente este tipo de dolor en que sí que es capaz de sanarse a través de la terapia Reiki, el dolor y la angustia del espíritu. 

‘No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien al que puede destruir el alma’

Mateo 10:28 

Es triste ver como algunos aprovechan estos tiempos difíciles para atacar a las terapias alternativas. Lamentablemente, no existen vacunas que alivien el sufrimiento. Ninguna pastilla puede ser sustituto del contacto humano. De la misma forma que ningún medicamento nos va a aportar paz espiritual. Esto es a lo que se dedica Reiki, a sanar el alma por medio de la compasión, el respeto, la meditación y la energía que cada uno de nosotros posee. 

Reiki para reducir la ansiedad en tiempos de coronavirus

La ansiedad tiene su origen en nuestros miedos más profundos. Nuestros miedos se han disparado ante la actual pandemia. Tenemos miedo a enfermar o a que nuestros allegados lo hagan. Padecemos al pensar que no hemos desinfectado correctamente los objetos. Miramos de reojo a todo aquel que parece tener síntomas. En resumen, vivimos con miedo. 

Reiki para reducir la ansiedad en tiempos de coronavirus

El miedo es uno de los mayores enemigos del espíritu porque nos paraliza. Nos crea ansiedad, nos aleja de la paz, nos impide avanzar. Además, todo este malestar mental se verá reflejado tarde o temprano en nuestro estado físico. Algunos de los primeros síntomas de este estado son: cansancio, sensación de ahogo, malestar estomacal, insomnio, pérdida de cabello, apatía o mal humor. Todos estos son síntomas de que algo va muy mal en nuestro interior. 

El Reiki nos invita a sentarnos, respirar y sentir la energía que fluye por nuestras manos. Hacerlo nos genera una gran paz interior y nos libera del miedo. Nos ayuda a continuar adelante con otras tareas y obligaciones de una forma más amena. 

Sesiones Reiki a distancia

Imagina que alguien toma una foto tuya y realiza un ritual de vudú. Para la mayoría de personas, crean o no en la magia, no resulta agradable. Esto se debe a que en el fondo somos conscientes de que si alguien nos desea el mal, esa persona está atrayendo cosas malas a nuestra vida. Sin embargo, nos cuesta creer en que se puede enviar energía positiva y que esta energía cure. 

sesiones reiki a distancia

El hecho de que otros nos deseen cosas positivas nos hace sentir bien automáticamente. Los buenos deseos tienen un impacto positivo en nuestra vida. De la misma forma, si nosotros tenemos deseos positivos para otros también nos sentiremos mejor con nosotros mismos. 

El Reiki es muy consciente de que los flujos de energía pueden ser orientados a personas y objetos concretos. Si deseamos el mal a otros, nos sentiremos mal. Si deseamos el bien, nos sentiremos bien. En resumen, nuestro cuerpo capta la energía y la refleja en nuestro estado de salud y bienestar. La modalidad de terapia de Reiki a distancia es una buena alternativa en estos tiempos de pandemia. Sus efectos positivos pueden verse incluso aunque dirijamos esta energía a personas que no son conscientes o no crean en el Reiki. Las sesiones de Reiki a distancia suelen ser similares a las sesiones presenciales. Suele realizarse cuando terapeuta y paciente se encuentran separados geográficamente. Generalmente, se concreta una hora teniendo en cuenta el desfase horario en el caso de que ambos se encuentren en zonas con diferente horarios. Esta técnica consiste en que el terapeuta focalice la energía sin la imposición de manos. Mientras el terapeuta está trabajando, el sujeto receptor debe estar relajado y acostado. 

En conclusión, el Reiki no cura el COVID-19. Pero, mejora nuestra salud física y mental. De modo que puede ser una poderosa herramienta para sobrellevar estos tiempos de crisis sanitaria y espiritual.

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